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Seis etapas del desarrollo del lenguaje

madre y niño-2La mayoría de los padres apenas pueden esperar a que su bebé diga su primera palabra. Esto suele ocurrir entre los nueve meses y el año. A partir de los dos años, el niño debería ser capaz de utilizar frases sencillas, y a los tres debería ser capaz de utilizar frases completas. A los cuatro años, debería ser totalmente capaz de hablar, aunque todavía puede cometer errores gramaticales. A los cinco años, debería haber adquirido el lenguaje básico.

Según Wood, la adquisición del lenguaje se produce en seis etapas consecutivas:

La etapa prelingüística

Durante el primer año de vida el niño se encuentra en una etapa de prehabla. Los aspectos del desarrollo relacionados con el habla incluirían el desarrollo de los gestos, el establecimiento de un contacto visual adecuado, el intercambio de sonidos entre el bebé y su cuidador, el arrullo, el balbuceo y el llanto. Ejemplos de estos sonidos pre-lenguaje serían dadadada, mamamama y waaaah.

La holofrase o frase de una sola palabra

El niño suele alcanzar esta fase entre los 10 y los 13 meses. Aunque el niño tiende a pronunciar una sola palabra a la vez, su significado se complementa también con el contexto en el que se produce, así como con señales no verbales. Un ejemplo de frase de una sola palabra sería el de un niño que se inclina sobre el borde de su cuna y señala su biberón mientras se ríe y dice «botty» de forma autoritaria. Un adulto en la situación podría interpretar perfectamente que la holofrase del niño significa: «Dame mi biberón inmediatamente (para que pueda volver a tirarlo por el borde de la cuna y puedas cogerlo)». Otro ejemplo sería «Dada», que podría significar «Papá, por favor, ven a verme».

La frase de dos palabras

A los 18 meses el niño alcanza esta etapa. Sus «frases» ahora suelen comprender un sustantivo o un verbo más un modificador. Esto le permite formular una frase que puede ser declarativa, negativa, imperativa o interrogativa. Ejemplos de estas «frases» son:

«Perrito grande» (declarativa)
«¿Dónde está la pelota?» (interrogativa)
«No huevo» (negativa)
«¡Más azúcar!» (imperativo)

Una vez más, si la frase de dos palabras se apoya en la situación, así como en la comunicación no verbal, puede tener un significado bastante complejo.

Oraciones de varias palabras

El niño alcanza esta etapa entre los dos años y los dos años y medio. Se utilizan morfemas gramaticales en forma de prefijos o sufijos al cambiar de significado o de tiempo. Además, el niño ya puede formar oraciones con un sujeto y un predicado. Utilizando los ejemplos que se enumeraron en la etapa anterior, las oraciones podrían ser ahora las siguientes:

«El perrito es grande»
«¿Dónde está la pelota?»
«Eso no es un huevo»
«Quiero más azúcar»
«Lo he cogido»
«Me caigo»

Irónicamente, en los dos últimos ejemplos los errores lingüísticos son claros indicios de que el principio gramatical subyacente fue comprendido. Las frases del niño siguen siendo telegráficas aunque sean bastante largas. Un ejemplo de este tipo de frases de varias palabras es «La gente no debe andar por la calle, sino por la acera». Esta frase concreta fue utilizada por un niño muy brillante de 18 meses, lo que implica que estos niveles de desarrollo del lenguaje pueden alcanzarse a una edad más temprana o más tardía que la indicada anteriormente. Por lo tanto, el alcance y la calidad de la experiencia lingüística mediada que recibe el niño son de suma importancia.

Estructuras gramaticales más complejas

Los niños alcanzan esta etapa aproximadamente entre los dos años y medio y los tres años de edad. Utilizan estructuras gramaticales más intrincadas y complejas, se añaden elementos (conjunción), se incrustan y se permutan dentro de las oraciones y se utilizan preposiciones. Wood pone los siguientes ejemplos al respecto:

«Léelo, mi libro» (conjunción)
«¿Dónde está papá?» (incrustación)
«No puedo jugar» (permutación)
«Llévame a la tienda» (utiliza preposición de lugar)

Estructuras lingüísticas propias de los adultos

El niño de cinco a seis años alcanza este nivel de desarrollo. Ahora se pueden hacer distinciones estructurales complejas, como por ejemplo utilizar los conceptos «pedir/decir» y «prometer» y cambiar el orden de las palabras en la frase en consecuencia. Algunos ejemplos son:

«Pregúntale qué hora es»
«Le prometió que la ayudaría»
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